
Un presupuesto familiar muestra en un solo sitio lo que entra en casa, adónde va y lo que queda a final de mes. Esta plantilla gratis para Excel hace las cuentas por ti: rellena un mes y sabrás dónde estás.
01Para qué sirve un presupuesto
Tu sueldo lo sabes de memoria. Lo que se va en el supermercado, en cenas fuera o en pequeñas compras por internet solo se sabe cuando se apunta. El primer mes apuntado suele traer una o dos sorpresas.
Con esos números delante, decidir es más fácil. Ves si caben unas vacaciones en agosto, si un coche nuevo entra en el mes, o cuántos meses hacen falta para ahorrar para una mudanza.
Y en casa se habla de dinero con más calma. Los números están sobre la mesa y nadie tiene que adivinar adónde fue el dinero. Una noche os sentáis los dos con el mes apuntado. Veis que las cenas fuera se llevaron más de lo que pensabais, y decidís juntos cuánto dejar para ellas el mes siguiente.
02Cómo usar la plantilla
La plantilla es un archivo Excel con dos hojas. Se abre en Excel, Numbers, LibreOffice y Google Sheets.
- En la hoja Presupuesto, escribe en la columna amarilla lo que prevés al mes para cada categoría. Si aún no lo sabes, deja el ejemplo y corrígelo al terminar el primer mes.
- En la hoja Movimientos, añade una línea por cada pago y cada ingreso: la fecha, qué fue, la categoría y el importe, con lo que sale en negativo. Los diez movimientos que trae son un ejemplo. Bórralos y pon los tuyos.
- La hoja Presupuesto suma sola los movimientos de cada mes. Muestra lo real al lado de lo previsto, la diferencia y, en la última fila, el ahorro: lo que ganaste menos lo que gastaste.

03¿Y después del primer mes?
A final de cada mes, dale unos diez minutos:
- Compara lo real con lo previsto. Empieza por las diferencias más grandes, las que salen en rojo.
- Elige una categoría para cambiar el mes siguiente. Con una basta para empezar.
- Corrige el plan donde quedó lejos de lo que pasó. Si un plan falla todos los meses, acaba olvidado en un cajón.
- Repite durante tres meses. Entonces conoces tu mes normal y sabes cuánto queda, de media, para lo que quieras hacer.
04Cuatro líneas en las que casi todos se equivocan
- Las facturas que no son mensuales. El seguro se paga una vez al año y la luz cada tres meses. Apunta el pago una sola vez, entero, el día en que lo pagaste, como la fila de la electricidad en la plantilla. Si lo partes en filas mensuales inventadas, el archivo deja de cuadrar con tu banco. Lo que se reparte es el presupuesto. Aparta cada mes un tercio de una factura trimestral. Si no, el mes en que llega parece un desastre y los otros dos parecen mejores de lo que son. Y si la factura de la luz llega en agosto, con las vacaciones, ese mes se descuadra del todo.
- El ahorro. Tu ahorro es lo que ganas menos lo que gastas, y la plantilla lo calcula en la última fila. No apuntes como movimiento las transferencias a tu cuenta de ahorro: ese dinero sigue siendo tuyo.
- El efectivo. Sacar dinero del cajero solo lo cambia de sitio. Si el presupuesto lo cuenta como gasto, pierdes la pista de todo lo que compras con ese dinero.
- Los imprevistos que se repiten. Un cumpleaños, el veterinario, la lavadora que se estropea. Cada uno parece una excepción. Juntos vuelven casi todos los meses, cada vez con otro nombre. Dales una categoría y mira el año entero.

05¿Cuándo deja de bastar una hoja de cálculo?
Una hoja de cálculo muestra los números y te deja a ti la explicación. Te dirá que marzo costó 6200. No te dirá que costó 2000 más que un mes normal tuyo, que la diferencia fueron el coche y una cena, ni si es una tendencia o algo puntual.
También falla sin avisar. Una fórmula que se arrastró una fila de menos, un mes añadido en una columna que nadie suma, una segunda persona trabajando en una copia. La hoja no te dice nada y sigue dando resultados como si todo estuviera bien.
Y lleva mal dos monedas. Un hogar con cuentas en dos monedas lo ve al primer intento. O los totales salen mal, o hay un tipo de cambio escrito en una celda que se va quedando viejo.

06Pasar de la hoja de cálculo a Spendhog
Spendhog empezó como una hoja de cálculo llamada Poupanças, que una familia llevó durante años. Conserva lo que funcionaba en ella: varias monedas, quién gastó qué y las facturas que no llegan cada mes. Y añade algo que la hoja no podía hacer. Te explica el mes con palabras, comparado con tu propio mes normal.
Para una factura trimestral está el campo “Repartir en (meses)” del movimiento. El presupuesto cuenta una parte cada mes, y el pago queda entero en el día en que lo hiciste.
El día que te canses de mantener fórmulas, la versión CSV de esta plantilla se importa tal cual en Spendhog, cada fila en su categoría. Puedes probarlo treinta días gratis, sin tarjeta y sin conectar nunca tu banco.
¿Dudas sobre esta página? Escríbenos cuando quieras y te lo explicamos paso a paso. info@spendhog.com